La nueva Ley 21.719 de Protección de Datos Personales no es una actualización menor: redefine el estándar de responsabilidad que deben asumir las organizaciones en Chile respecto del tratamiento de datos personales.
Ya no se trata solo de “proteger información”, sino de demostrar cumplimiento, gestionar riesgos y establecer un modelo formal de responsabilidad proactiva.


